Haga una casa para los libros y albergue las palabras. Las palabras son como pájaros: una vez pronunciadas, vuelan al espacio y nunca regresan. Sin embargo, estos escritos en hojas blancas permanecen y podemos cuidarlos. Cuando hacemos pajareras, protegemos y alimentamos la belleza de la vida, pero al crearlas para libros, protegemos y alimentamos la belleza del espíritu. Nadie puede revelar mejor el alma de las grandes mentes que sus propias palabras selladas en las alas de papel de los libros. Por tanto, la presente idea es una manera maravillosa de conservar y transmitir a los demás esta belleza que hemos tocado, y nosotros mismos, a su vez, alimentar nuestro corazón con las palabras de los demás. Desde esta casa, todos pueden tomar un libro para leer y guardar o dejar uno para que alguien más lo lea y luego lo devuelva. Y si todos están dispuestos a compartir con otros, entonces todos tendrán la oportunidad de tocar el sueño de la mente y el espíritu colectivos.

Aquí le mostraremos una de las opciones para una casa similar, creada por las manos de un niño adulto.

Método de producción:


Como siempre hemos dicho, la planificación es la mitad del trabajo que hay que realizar y, por tanto, se le debe dedicar el tiempo suficiente. Determine el modelo de su casa de libros: dibuje el exterior y el interior, la puerta, el tipo de techo, la forma de fijación, etc. Luego, considere los detalles: materiales utilizados, juntas, sujetadores, aislamiento de humedad, posible iluminación, herramientas necesarias y más. Si no estás seguro de tener los conocimientos y la experiencia necesarios, es mejor consultar con especialistas para que no tengas que hacer las mismas cosas dos veces. Cuando esté listo con la visión y los detalles para la implementación, puede proceder audazmente a crear su propio hogar para las palabras.

Por fotos de: Zhivko Kateliev